jueves, 28 de septiembre de 2017

Cómo proteger y recuperar información ante un desastre natural.

·         Los desastres naturales son difícilmente previsibles, sobre todo si se trata de un sismo. Ante ello, lo más conveniente es estar preparado con una adecuada estrategia de respaldo y con un plan de recuperación de datos.
Cada año se presentan diversas emergencias naturales a nivel nacional, ya sea por huracanes, inundaciones o sismos, lamentablemente las consecuencias humanas como económicas resultan fatales.
El más reciente informe elaborado por la Oficina para la Reducción de los Riesgos por Desastres de la ONU reveló en el año 2015 que los desastres naturales le cuestan a México unos 2,942 millones de dólares, cifra que seguramente habrá que actualizar con los acontecimientos recientes, por el momento se estima que los daños por el sismo del 19 de septiembre equivaldrán al 1% del PIB; según una estimación del Servicio Geológico de Estados Unidos, que proyecta un impacto preliminar de daños de entre 1,000 y 10,000 millones de dólares.
Estar preparado ante una crisis es el principal factor que determine el grado de impacto económico después de la contingencia, marcar la diferencia entre una pérdida total de datos o una simple recuperación, es crucial para facilitar la estabilización de nuestra institución o empresa.
Anteriormente la mayor parte de la información se almacenaba de manera física y era difícil de recuperar, sin embargo, con el avance de la tecnología hoy contamos con sistemas de almacenamiento más modernos que incluyen virtualización y nubes, que tienen la capacidad de resguardar altos volúmenes de información.
Plan de recuperación de desastres, regla 3-2-1
Al implementar una estrategia de protección de datos, es importante tomar en cuenta la regla 3-2-1: tres copias, al menos en dos tipos de almacenamiento de datos, entre ellos uno fuera del sitio.
Realizar un respaldo con sus respectivas copias, siempre actualizadas y funcionales es primordial para minimizar el riesgo de pérdida, lo siguiente es que éstas estén siempre disponibles para aquellos con el debido permiso de acceso. Dichos requerimientos son fáciles de cumplir si pensamos en la forma de operar y beneficios que brinda una nube.
·         La nube almacena la información en servidores que son replicados en diferentes partes del mundo, lo que hace extremadamente difícil que los datos se pierdan.
Se estima que casi el 70% de las organizaciones y empresas utilizan algún tipo de nube para trabajar, de acuerdo a un estudio elaborado por International Data Corporation (IDC). La investigación arrojó que existe un incremento sostenido en la adopción de estas estrategias de trabajo a nivel mundial, dado que conllevan diferentes beneficios asociados a la ciberseguridad y la producción.
3 ventajas de almacenar en nube
Los avances de los servicios en la nube han permitido la proliferación de aplicaciones tanto de uso personal como empresarial y en las organizaciones gubernamentales. La utilización más difundida es la modalidad de infraestructura para almacenamiento, la cual ofrece un servicio básico gratuitito y una suscripción pagada en caso de querer más espacio y beneficios.
El almacenamiento en la nube brinda grandes ventajas para los usuarios, las principales son:
1.    Seguridad física.
En lugar de tener un disco duro de respaldo o servidores de almacenamiento que podrían dañarse, guardan la información en servidores que la replican en otros ubicados en diversas partes del mundo ante cualquier percance en alguno de ellos.
2.    Seguridad lógica.
Los proveedores realizan inversiones millonarias en los sistemas más avanzados para evitar ataques, fallos y perdidas.
3.    Disponibilidad de la información.

Con un simple acceso a internet, el usuario accede a su información desde cualquier dispositivo y en cualquier parte del mundo. Adicionalmente si es utilizada en diferentes equipos fijos o móviles, éstos siempre permanecen sincronizados con la última versión de los archivos. Con esto se puede estar en línea en todo momento para no generar tiempos de inactividad.

lunes, 4 de septiembre de 2017

La importancia del Agua para un desarrollo sustentable.

El agua es el pilar para el desarrollo sustentable, ya que es un factor que incide directamente en la reducción de la pobreza, la mejora de las condiciones de vida, el crecimiento económico y la conservación del medio ambiente.

Apoyados en cifras de La Organización de las Naciones Unidas (ONU) tenemos los siguientes hechos.

o        Son necesarios 7,5 litros de agua al día para cubrir las necesidades básicas de una persona.
o        748 millones de personas no tienen acceso a una fuente de agua potable.

La correcta conservación del medioambiente es indispensable para mantener la calidad y la cantidad de un recurso tan importante como el agua. La degradación de bosques, ríos y humedales, causa un enorme perjuicio a las masas de agua. Una gestión que tenga en cuenta el respecto a los ecosistemas es indispensable para garantizar la sostenibilidad del agua a largo plazo.

Uno de cada dos habitantes del mundo vive en una ciudad. El 93% de este crecimiento urbano está teniendo lugar en países pobres o en vías de desarrollo. John Wilmoth, director de la División de Población de Naciones Unidades, afirma que este incesante aumento de la población de las urbes convierte "la gestión de las zonas urbanas en uno de los desafíos más importantes de este siglo". Y el acceso a los recursos hídricos en cantidad y calidad suficientes es uno de los retos.

La ONU también indica la importancia que el agua tiene para la industria y, para ello, nos ofrece algunos ejemplos:
o   Se utiliza más agua para fabricar un coche que para llenar una piscina.
o   Son necesarios 10 litros de agua para elaborar una hoja de papel.
o   Se emplean 91 litros de agua para confeccionar 500 gramos de plástico.

·         Se estima que para 2050 la demanda de agua en la industria se incremente en un 400%.

Es preciso que tanto las grandes empresas como las pymes implementen tecnologías y procesos que ayuden a aumentar la eficiencia en el uso de agua. Su contribución para reducir el consumo y mejorar la calidad de las aguas residuales es de suma importancia para asegurar la sostenibilidad.

El agua y la energía son inseparables. La primera es necesaria para generar la segunda. Más del 80% de la energía que se produce en el mundo proviene de calentar aguapara accionar generadores eléctricos. Además, el 16% de la electricidad que se consume en el planeta tiene su origen en centrales hidráulicas.

Reducir la presión sobre las masas de agua dulce mediante el empleo de energías renovables o las fuentes alternativas de agua (residuales o del mar) contribuirá a mantener los recursos hídricos para las generaciones venideras.

Según los datos que aporta la ONU, la agricultura copa la mayor parte de las necesidades hídricas, alcanzando el 70% del total del consumo de agua en el mundo. Producir un kilo de arroz requiere 3.500 litros de agua, mientras que 1 kilo de carne precisa de 15.000 litros. Es solo una evidencia de que los hábitos alimenticios también tienen su repercusión en el consumo de agua.

·         En 2050, los organismos internacionales estiman que será necesario un 60% más de alimentos en el planeta. Ante este panorama, la demanda de agua dulce para usos agrícolas es insostenible.

Al igual que ocurre en la industria, es necesario incrementar la eficiencia en el uso agrícola del agua, aumentar la productividad de los cultivos con respecto al agua y evitar la contaminación.

·         En los países en vías de desarrollo las mujeres dedican un 25% de su tiempo al día en recolectar agua para sus familias.

Invertir en infraestructuras que permitan un acceso más cómodo a la red de distribución y saneamiento acabaría con esta desigualdad.

El aumento de la presión sobre los recursos hídricos como consecuencia del crecimiento de la población, el progreso económico y la disminución de la calidad de las aguas superficiales provocada por la acción humana están poniendo en riesgo su sostenibilidad y, con ello, la existencia de las generaciones venideras.

·         Se estima que para 2050 la demanda de agua en la industria se incremente en un 400%.