jueves, 29 de junio de 2017

México y las operaciones financieras en línea.

De acuerdo con el estudio sobre los Hábitos de los Internautas en México de la Asociación de Internet.mx, en 2016 se registraron los siguientes datos:

      Existen 70 millones de usuarios de Internet en México, de los cuales 82% usa esta tecnología en su hogar por medio de WiFi y 90% lo hace mediante un Smartphone.

Dichas cifras están relacionadas con el valor del mercado de comercio electrónico, el cual alcanzó una cifra récord de 162,100 millones de pesos. 

Aumento considerable, ya que en México continua la preferencia por las transacciones en efectivo: sólo el 38% de los internautas mencionan realizar éstas en línea.

A diferencia del resto del mundo, donde incrementa la realización de operaciones financieras electrónicas, sobre todo de pagos, a través de dispositivos móviles en sus diversas modalidades, como:
  • PayPal
  • Tarjetas de crédito o debito
  • Contra reembolso
  • Transferencias bancarias
  •  Pagos con móvil (Tecnología NFC y Códigos QR)
  • Moneda virtual
  • Bancos online

El punto clave es que el consumidor busca seguridad, ante todo. Para unos es portar en todo momento dinero en efectivo y para otros, es realizando pagos electrónicos, pero ambas formas implican riesgos: el primero el robo personal y el segundo, el robo de datos personales y la clonación de tarjetas.

A pesar de que el uso de tarjetas y transferencias en línea, ofrecen cada vez más seguridad, agilidad y beneficios en cuanto a las transacciones financieras vía electrónica, parece que en México generan más desconfianza que el dinero en efectivo.

Sin embargo, se presenta un avance constante en cuanto a la implementación, regulación y reforzamiento en temas de seguridad para incentivar su uso en México.

Muestra de ello es la iniciativa de regulación a las FINTECH o empresas que utilizan las tecnologías de la información y la comunicación, para crear y ofrecer servicios financieros de forma más eficaz y menos costosa.

Esta regulación busca la implementación de mecanismos para la prevención de lavado de dinero y la protección de datos de los usuarios. Se espera que la ley de tecnología financiera se apruebe en el próximo periodo de sesiones del Congreso de la Unión durante el mes de septiembre.


México se prepara para abrirle las puertas de par en par a la modernización de las actividades financieras electrónicas, que aún no se han consolidado. 

lunes, 19 de junio de 2017

¿Cómo entender el problema de la ciberseguridad?

Las reglas del ciberespacio son diferentes de las del mundo físico.

  

La seguridad dentro de las tecnologías de la información o ciberseguridad está enfocada en la protección de la infraestructura y especialmente, de la información contenida dentro de ésta, ya sea distribuida en los equipos computacionales o circulante a través de internet.

Existen estándares, protocolos, métodos, reglas, herramientas y leyes concebidas para minimizar y erradicar los posibles riesgos, sin embargo, después de casi 20 años de inversión y desarrollo, ¿Por qué todavía nos preocupa la ciberseguridad? De hecho, el problema parece estar empeorando ante un contexto actual de ciberataques.

Responder a esta pregunta va más allá de las cuestiones técnicas. Incluso si resolvemos los problemas técnicos, la ciberseguridad seguirá siendo un reto, ya que hasta el momento presenta un desfase entre el mundo digital y el mundo físico, que podemos resumir en dos ideas centrales:

1.    Las reglas del ciberespacio son diferentes de las del mundo físico.
2.    El derecho, la política y la práctica de la seguridad cibernética, aún no están plenamente desarrollados y debidamente coordinados.

La naturaleza nodal de una red elimina los conceptos de distancia, fronteras y proximidad, lo cual tiene profundas implicaciones para la seguridad; las amenazas pueden venir de cualquier lugar, de cualquier persona.  Como resultado, nuestros modelos del mundo físico simplemente no funcionan en el ciberespacio. Por ejemplo, asignamos al gobierno federal la tarea de la seguridad fronteriza, pero si no hay una frontera, ¿Dónde se colocarán éstos, ¿Cuál sería su punto central de vigilancia?

Los mismos principios del ciberespacio que permiten a las empresas llegar a miles de clientes en todo el mundo, también permite que la ciberdelincuencia tenga acceso a estos. Sin embargo, no se puede obligar a los gobiernos a interponerse en el camino de los segundos, sin interponerse de igual forma en el camino de los primeros.

El paradigma del ciberespacio sigue siendo muy nuevo desde el punto de vista jurídico y político. En la forma moderna, Internet y el ciberespacio han existido por sólo unos 25 años y han cambiado constantemente durante ese período de tiempo. Por lo tanto, no hemos desarrollado los marcos globales que necesitamos. De hecho, todavía no tenemos respuestas claras ante ciertas interrogantes:

·         ¿El internet debería estar regulado en cuanto a lo que se publica?
·         ¿Cuál es la división correcta de la responsabilidad entre los gobiernos y el sector privado?
·         ¿Qué estándar de atención debemos esperar de las compañías que manejan nuestros datos e información?
·         ¿Qué acciones son aceptables para los gobiernos, las empresas y los particulares y cuáles no?

¿Hay alguna solución para la ciberseguridad?

Quizá una pista se encuentre en los protocolos de manejo de crisis, no por la crisis misma, sino por la estructura que divide responsabilidades para dar soluciones fluidas y oportunas según circunstancias cambiantes. En la respuesta a los desastres, la preparación y la respuesta inicial residen en el nivel local, si éste escala, entonces los niveles más altos de gobierno pueden intervenir.

Podríamos aplicar estos principios a la asignación de responsabilidad en el ciberespacio: las empresas y las organizaciones siguen siendo responsables de asegurar sus propias redes. Pero si se pone de manifiesto que un estado-nación está involucrado, o incluso si el gobierno federal sospecha que un estado-nación está involucrado, entonces deberá colaborar y brindar ayuda.


Con cada uno contribuyendo a resolver y fortalecer la ciberseguridad ante el contexto de las amenazas latentes, podemos avanzar en la solución de este paradigma, el cual es una tarea clave para los próximos años.

lunes, 12 de junio de 2017

Bitcoins: entre el peso y el dólar.

Desde su inicio de operaciones en 2009, ha sido evidente el exponencial crecimiento del Bitcoin como moneda electrónica líder a nivel mundial. Actualmente su aceptación y uso aumenta – al igual que su valor –, por encima de cualquier otra moneda. Muchas personas están decidiendo apostar por su éxito al percibir su poderosa incidencia en la economía global.

·         Tan sólo en América Latina el mercado total de bitcoins tiene un valor de 27,000 millones de dólares.
·         México es líder en América Latina en volumen de transacciones.
·         Un sólo bitcoin puede cotizarse hasta por encima de los 52 mil pesos.

Pero, ¿Qué es un Bitcoin?

Es una moneda electrónica, construida como una serie de cifras con una base de datos, cuyas transacciones se realizan sólo en la red, su particular característica es estar regida por un sistema descentralizado, es decir, ninguna persona o empresa matriz tiene absoluto control sobre su manejo y circulación.

El programa es de fuente abierta, cualquier persona puede adquirir el software. Así, aquellas personas que lo descarguen tienen la posibilidad de poder controlar la red, a la par que van reuniendo bitcoins al seguir entrando y saliendo guardando los registros del sistema.

No pertenece a ningún estado o país, y puede usarse en todo el mundo por igual. Permite hacer transacciones en internet de una manera segura y anónima. Como cualquier moneda, el bitcoin puede cotizarse alto o bajo, y es posible especular con el tipo de cambio para ganar dinero.

Se adquiere e intercambia a través de redes de tecnología P2P (peer to peer, o de igual a igual) y las transacciones están cifradas, lo que hace imposible su falsificación o duplicación, lo que además las hace irreversibles, y están libres de comisiones e impuestos.

La tendencia de su uso se ha visto hasta el día de hoy al alza. Una de las razones de la alta demanda es el virus Ransomware, que infectó muchas computadoras hace unas semanas y que pidió rescate de información en bitcoins debido al precio elevado que va adquiriendo. Otra razón es que empezó a ser usado por migrantes que querían enviar remesas a su país de origen sin tener que pagar las comisiones de intermediarios.

Ahora otras tecnologías los están usando para poder ofrecer alternativas digitales a personas que no tienen acceso a cuentas bancarias, ya que no hay ninguna autoridad que tenga que aprobar las cuentas. Cualquiera puede acceder al sistema como si accediera a una cuenta de correo electrónico.

Actualmente puedes comprar cualquier producto o adquirir todo tipo de servicios en internet a cambio de bitcoins. Con el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) y su uso en diversos cajeros y tiendas de conveniencia, los pesos pueden convertirse a bitcoins desde cualquier cuenta bancaria mexicana para su envío a cualquier parte del mundo. El siguiente paso sería que la banca y demás servicios financieros tradicionales acepten realizar la operación inversa: convertir los bitcoins en pesos que puedan ser retirados desde cualquier cajero o ventanilla.


lunes, 5 de junio de 2017

¿El software libre es una opción para Gobierno?

El Gobierno se sirve de la Administración Pública para realizar procesos relacionados con la planeación, organización, administración de personal, dirección y control, para distribuir y ejercer la autoridad política – económica, y así encauzar un proyecto nacional que logre cumplir los propósitos del país y elevar los niveles de bienestar social.

Lograr una mayor coordinación y control de las entidades que la integran, elevar su eficiencia para la implantación de las políticas sustantivas, modernizar los sistemas de planeación, programación, presupuestación, control, información y evaluación de la administración pública, son algunos de sus grandes retos.

Quizá el tema qué más genera preocupación es cómo hacer más con menos, cómo satisfacer las necesidades de la población con los presupuestos designados, ya que cumpliendo con el Decreto de Austeridad se debe disminuir en un 20.2% los gastos de operación en las dependencias del Gobierno Federal. Desde 2008 se planteó la necesidad de generar este ahorro apoyándose en los beneficios de la implementación de tecnología, ya que significa hacer una inversión inteligente en soluciones que contribuyan a mejorar el actuar de la Administración Pública.

Con la oportunidad de impulsar la adopción inteligente de tecnologías innovadoras, es importante habilitar la libre elección por parte de la Administración Pública para obtener la mejor opción posible por el coste total del mismo, que incluya con certeza la calidad y la capacidad de resolver todas sus necesidades y requerimientos de forma satisfactoria.

Actualmente en el mercado de las TIC se encuentran diversas ofertas de “soluciones” que enfatizan bondades al decirse ser libres, comunitarias, de bajo costo o gratis, sin embargo, muchas veces éstas no toman en cuenta los requerimientos específicos de las instituciones públicas y adquirirlas implica mayores riesgos y gastos:

No toman en cuenta los controles de calidad que evitan la presencia de agujeros de seguridad, los costos imprevistos en mantenimiento e implementación tampoco son considerados, ya que el software de tipo libre tiene la característica de ser un producto genérico al que además hay que invertir esfuerzo, tiempo y conocimiento especializado en informática para adecuarlo a las necesidades que se desean cubrir, lo cual no resulta eficaz cuando las funciones sustantivas de la Administración Pública van encaminadas a la pronta respuesta a las necesidades urgentes de la población.

Desarrollar tecnología para instituciones públicas implica ofrecer como requisitos obligatorios la facilidad de uso, sustentabilidad, funcionalidad, eficiencia y productividad, significa hacer valer cada peso que la Administración Pública invierte en tecnología, para que el ahorro que se genere sea invertido en más programas sociales o en aquellas necesidades que la población más demande.

Grupo ORSA como empresa comprometida con coadyuvar en la construcción de mejores gobiernos poniendo al servicio la tecnología, ha desarrollado Gestión Gubernamental® como una herramienta capaz de simplificar y alinear programas, procesos, tramites y normas.

Tienen la posibilidad de optimizar y aprovechar al máximo los recursos al disminuir gastos de operación con un mayor beneficio por inversión:
● Mejora la calidad y fiabilidad de la información financiera en un 90%.
● Reduce al 60% el tiempo para generar informes administrativos.
● Cumple al 100% las disposiciones del CONAC sobre Armonización Contable.
● Aumenta en un 80% la productividad de los servidores públicos.
● Mejora en un 75% la eficiencia de los procesos.
● Reduce hasta en un 65% el tiempo de los procesos de aprobación.

● 55% Ahorro de inversión frente a otras soluciones similares en el mercado.