martes, 30 de agosto de 2016

La Paradoja de la “Era de la Información”


Por un lado podemos obtener datos de manera instantánea de prácticamente cualquier tema, pero nos cuesta mucho tiempo y esfuerzo contar con la información básica de nuestra organización.

¿Por qué el milagro de la “era de la información” pareciera desaparecer hacia adentro de nuestra organización?
Pareciera que en nuestros días, contar con información ya no es un problema, todo el mundo comenta: “vivimos en la era de la información” y podríamos decir que esto es parcialmente cierto.
Es evidente que con la ayuda de buscadores electrónicos como Google o Bing, basta solo con hacer la consulta de algún tema para que inmediatamente aparezcan decenas, cientos o miles de páginas con la información que buscamos.
Y esto aplica desde las cosas más triviales como la edad de una artista o el equipo en el que juega algún deportista, hasta datos muy complejos como los referentes a los últimos descubrimientos médicos para el tratamiento de alguna enfermedad, es más, si cualquiera de nosotros teclea su nombre o el nombre de su compañía es muy probable que encuentre una buena cantidad de información, entonces podríamos decir: ¡es cierto, toda la información está en la red!
No obstante, cuando miramos al interior de nuestras organizaciones y queremos consultar temas esenciales, tales como el avance de lo presupuestado contra el gasto real o las existencias exactas en los almacenes, la proyección de ingresos o del flujo de efectivo para los siguientes meses, el cumplimiento de las metas de nuestros programas, los procedimientos de fabricación o contenidos, similares relacionados con los signos vitales de cualquier empresa, entonces pareciera que ese milagro de la inmediatez que obtenemos en los buscadores de internet, misteriosamente desapareciera.
Esto es lo que conocemos como “la paradoja de la era de la información”, por un lado podemos obtener datos de manera instantánea de prácticamente cualquier tema, pero con mucho trabajo nos es posible contar con la información valiosa de nuestra organización.
Este fenómeno se genera debido a que el primer requisito para contar con información inmediata es que ésta se encuentre digitalizada (el papel ya no sirve), entonces debemos preguntarnos: si contamos con una herramienta que integre datos de todas las áreas de la organización tipo ERP/GRP, disponemos de una herramienta que automatice los procesos y que tenga almacenados los documentos o la información de manera digital como un CRM, o tenemos una red social empresarial tipo Yammer (similar al Facebook pero privada) donde estén guardas comunicaciones, audios, videos e información de las diferentes interacciones formales e informales de los miembros de la organización, si la respuesta es no, entonces ahí encontramos el motivo del por qué el milagro de “la era de información”  desaparece hacia dentro de nuestras empresas.
Josep Lluís Cano en su libro: Business Intelligence: Competir con información, menciona que “las empresas tardan alrededor de un 80% preparando información y 20% analizándola”, ocasionando la demora en las respuestas oportunas ante diversas situaciones, desde visualizar la entrada a nuevos mercados, análisis de perfiles de clientes, el control financiero, entre otros, esto porque al invertir tanto tiempo en recopilarla no hay la posibilidad de compararla o analizarla.
Por otro lado, International Data Corporation (IDC), informó en el 2015, que solo un 50% de las organizaciones en México apuesta sus inversiones en TICs hacia mejoras en la productividad y los procesos de negocio, utilizándola como un arma estratégica.
La forma de combatir esta paradoja es realizar inversiones consistentes e inteligentes en Tecnología de Información. Contar con información confiable y oportuna de nuestra organización y en conjunto con la disponible externamente, se convierte en una poderosa arma estratégica.
Por otro lado, el estar en la era de la información sin contar con las herramientas tecnológicas básicas, abre vertiginosamente una brecha que muy difícilmente puede abatirse.

martes, 16 de agosto de 2016

Teletrabajo, una alternativa para abatir los índices de contaminación

La producción y el consumo están ligados a gigantescos flujos de materiales, energía y contaminantes que sobrepasan los límites de impacto de ecosistemas ambientales locales y regionales, sin embargo, también existen avances tecnológicos que actúan en favor del medioambiente si son bien aprovechados.
Actualmente hemos presenciado una situación de altos niveles de contaminación por lo que las entidades que conforman la megalópolis (Ciudad de México, Hidalgo, Estado de México, Puebla, Morelos y Tlaxcala) se han apegado al programa “Hoy no circula”, con el propósito de reducir dicha contaminación.
Un sondeo realizado por la Consultora Grupo Impacto, Gii360 durante mayo del presente año,demostró que al menos el 59.67% de las personas consideran, que la falta de mantenimiento en el transporte público es la causa principal del aumento de los contaminantes en la Ciudad de México; tan sólo el Metro ha tenido un incremento de usuarios, transportando a casi un millón más de pasajeros que se sumaron a los 5.5 millones que normalmente utilizan al día ese medio.
Por lo que podríamos decir, que ese tipo de programas no es suficiente para solucionar de raíz el problema de contaminación en las ciudades, puesto que es bien sabido que no solo los automóviles son el motivo de esta contaminación.
Una de las alternativas para reducir este impacto ambiental, además de reducir el estrés de los trabajadores y aumentar la productividad es el teletrabajo, aunque actualmente en México sólo 31% de empresas (del sector mediana y grande) cuentan con una estrategia de movilidad para 50% de sus empleados.
Esta labor se realiza a distancia, fuera de las instalaciones de la empresa y provechosamente podría reducir niveles de contaminación al trabajar un porcentaje de colaboradores desde casa. Por ejemplo, Kellogg´s en España, implemento este sistema donde, además de tener trabajadores más satisfechos y motivados, la compañía llegó a ahorrar hasta un 60% de energía eléctrica en un año y evitar emisiones de CO2.
Gracias al teletrabajo, las empresas pueden conseguir beneficios que van más allá de mejorar el ambiente, generando una disminución de costos operativos y aumento de productividad, debido a que los trabajadores no pierden tiempo en trayectos hasta la oficina, tráfico o algún problema que se pueda presentar en el camino.
Los dispositivos inteligentes (Tabletas, Smartphones, Laptops) pasaron de ser un producto robusto y con enormes volúmenes, a productos pequeños con soporte cada vez más resistente y con programas que permitan la gestión de procesos mediante herramientas de productividad y colaboración que se encuentran en la nube.
Los dispositivos inteligentes, se han vuelto herramientas para realizar actividades laborales que generen una oportunidad para explotar y sacarle el mayor provecho a nuestra conveniencia. Con esta práctica las empresas pueden obtener ahorros de energía y servicios beneficiando a la disminución de la contaminación.
Es importante destacar que además de implantar la tecnología para mejorar procesos y representar a las compañías altos niveles de ahorro en gastos también debe de ser utilizada para favorecer la huella ecológica.